Mercado bueno, escogido a mano, en su puerta cada quince días.
Compramos su lista donde se consigue lo mejor de la región y se la llevamos a casa. Usted no baja, no hace fila, no carga nada.
Hacer el mercado grande aquí se lleva media mañana.
Vivimos en Barichara, así que lo conocemos de primera mano: para surtir la casa casi siempre toca bajar a San Gil. Veinte minutos de curvas, la vuelta por la plaza, la fila y, de regreso, subir la carga por las calles empedradas.
Las tiendas del pueblo y el D1 resuelven muy bien el día a día, y ahí seguirán. Lo que hacía falta era una mano para el mercado grande de cada quincena, sin tener que hacer usted el viaje.
No competimos con las tiendas del pueblo. Competimos con la vuelta que hay que dar para mercar bien.
Cuatro pasos, cada quince días.
El informe de ganancias
Con cada entrega dejamos una hoja que dice, sin adornos, qué ganó por confiarnos su mercado. En papel dentro de la caja y en su WhatsApp.
No reemplazamos nada. Sumamos.
Seguimos comprando en las tiendas del pueblo, igual que usted. Lo nuestro es el mercado grande, para que la casa esté surtida sin que se le vaya la mañana en eso.
Empiece por una y ajústela
Son puntos de partida, no paquetes cerrados. Todo se quita, se cambia y se suma.
Somos de aquí
Mercadillo nace en Barichara, de gente que vive el pueblo y hace el mismo mercado que usted. Nos verá en la calle, y siempre habrá una persona con nombre y cara detrás de su pedido.
Lo que más nos preguntan
La primera canasta no compromete a nada.
Escríbanos, armamos su lista juntos y le confirmamos el precio antes de comprar. Si no le sirve, no hay siguiente y no pasa nada.
Reservar por WhatsApp